El director de la Cámara de Comercio de Oviedo, Pedro Rodríguez, dio ayer una rueda de prensa para dar cuenta del Programa de Inmersión Profesional 360º, que proporcionará prácticas profesionales a 12 jóvenes asturianos gracias a la cooperación de la Cámara de Comercio de Suabia (Baviera).
El responsable de Internacional de la institución cameral bávara, Axel Sir, explicó que han elegido Asturias para colaborar por las similitudes geográficas y de tamaño empresarial. En Suabia, explicó con la ayuda de una traductora, quieren profesionales cualificados y un intercambio fluido de bienes y servicios entre España y Alemania, así como la apertura de nuevos mercados para las empresas de ambos países. Se mostró encantado de visitar Oviedo y adelantó que espera poder realizar más proyectos estratégicos entre las dos Cámaras.
Por su parte, la directora de la consultora internacional Why Consult, Begoña Merayo, detalló la formación de los candidatos, que están a punto de irse a Alemania tras haber estudiado alemán desde abril. Allí continuarán hasta que se examinen para alcanzar el certificado de B1 (nivel intermedio). Ya en octubre, después de un proceso de selección para el que les aguardan más de 40 empresas, empezarán a trabajar durante dos meses en Suabia.
David Fernández y Elena Clave, dos de los de los estudiantes participantes en el programa, agradecieron a todos los presentes su implicación en el proyecto, así como a su profesor de alemán. Afirmaron que han alcanzado un buen nivel de alemán en poco tiempo y también han aprendido las particularidades del mercado laboral alemán y a redactar su currículo para varios países.
La iniciativa, cuyos responsables esperan poder repetir en 2014, comenzó en abril y estaba abierta a titulados universitarios y de Formación Profesional. La matrícula cuesta 4.500 euros e incluye alojamiento y actividades en Alemania.
El Plan Urban, sin respuesta
Preguntado por las irregularidades en algunas de las contrataciones del plan Urban (parte de cuya gestión realiza la Cámara), Rodríguez rechazó hacer declaraciones alegando que no era «ni el momento ni el lugar». Se trata de subcontrataciones a las empresas Start Up e Impact 5, por un valor de casi 200.000 euros, que la Intervención municipal y auditores europeos consideraron incorrectas.