Los 11 euros por acción de la española Clínica Baviera están en juego en los tribunales de Alemania. Más concretamente, en los de la región de Baviera. Este jueves, la cotizada ha visto peligrar esta relevante cota al ver cómo el Tribunal del Distrito de Múnich obliga a suspender sus campañas publicitarias en toda su jurisdicción.
Clínica Baviera ya tiene previsto recurrir la sentencia, ha informado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Sin embargo, también ha reconocido que “la suspensión de la actividad publicitaria tendrá un impacto negativo en las ventas” de la compañía en la región alemana, de donde procede un 9,5% de la facturación global del grupo, según recogen las cuentas de cierre del pasado ejercicio 2013.
Esta posibilidad es la que ha invitado a muchos inversores a cerrar posiciones en una cotizada que hace sólo dos días lograba rebasar la cota de referencia de los 11 euros por título. El tribunal de Múnich obliga a la filial alemana de la clínica, Care Vision Germany, a suspender sus campañas de publicidad en la región “en la forma en que lo estaba realizando hasta la fecha”, por lo que deberá ahora solicitar una licencia administrativa según refleja el Código de Legislación Industrial y Laboral del país centroeuropeo.
La afirmación de que “se procederá a interponer el correspondiente recurso en oposición a los argumentos jurídicos contenidos en la sentencia” y la de que “ya se han iniciado los trámites correspondientes” para la obtención de la licencia, poco han podido hacer para calmar los ánimos del mercado. Así se reflejaba en el volumen de negociación de la compañía, que con 11.206 títulos al ecuador de la sesión ya superaba el registro medio anual diario. Más evidente es la cuantía de lo negociado si se tiene en cuenta que es muy habitual que en algunas sesiones no lleguen a cambiar de manos ni 1.000 acciones.
Los cruces más bajistas de la sesión se han traducido en caídas del 1,8% para Clínica Baviera, que han conducido su gráfica hasta los 10,95 euros. Interdin Bolsa lideraba sin discusión alguna las ventas con casi 7.000 títulos adquiridos y ni uno solo vendido. Al lado opuesto, los gestores de Banco Santander, que se deshacían del mismo número de acciones sin comprar una sola.