La Unión Socialcristiana (CSU), “hermana menor” de la CDU de la canciller federal alemana Ángela Merkel, inició hoy su congreso y su campaña electoral para los comicios generales del próximo septiembre.
En Kreuth, Alta Baviera, los diputados de la Unión analizarán temas electorales decisivos como la estrategia en la crisis del euro, el cambio energético y la nueva estructura de los servicios de seguridad.
Cada uno de estos temas cuenta con la presencia de por lo menos un invitado externo a la CSU: la primer ministra irlandesa Enda Kenny, por ejemplo, hablará de la crisis de la moneda única.
El tema energético se discutirá en presencia del ministro de Medio Ambiente de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), Peter Altmeier, y del ejecutivo del grupo energético E.ON, Johannes Teyssen, uno de los mas grandes de Alemania.
La reforma de los servicios de seguridad alemanes se abordará con el apoyo del jefe del Bundesnachrichtendienst (BND), la oficina inteligencia y espionaje a nivel federal, Gerhard Schindler.
La CSU busca demostrar unidad, luego de que su líder Horst Seehofer se quejara de algunos de los directivos de su misma formación durante un festejo de Navidad.
Tanto Peter Ramsauer, ministro de Transportes, como Gerda Hasselfeldt, presidenta del grupo parlamentario regional de la CSU, dos de los destinatarios de las críticas, mostraron su firme voluntad de lograr armonía dentro de la formación.
Algunos analistas señalaron que de la cita podría resultar un intento de acercamiento hacia el partido de los Verdes para una coalición “negra-verde”, aunque Merkel ya descartó con énfasis esta posibilidad.
La canciller federal aseguró en diciembre que quiere volver a editar una coalición entre conservadores de la Unión (CDU y CSU) y liberales del FDP, aunque éstos últimos muestran escaso apoyo según las encuestas, además de que no paran de pelearse con sus colegas de la CSU.
En vísperas del Congreso, Seehofer descartó una “guerra” con los liberales (FDP, Partido Liberal) pero los invitó a acabar con sus pleitos internos y centrarse en la recuperación del partido, que ha bajado a mínimos de popularidad.
“El éxito no puede llegar si se dedican constantemente a hablar de sus estrategias y de su personal”, advirtió Seehofer en declaraciones al diario Süddeutsche Zeitung.
Aún así, más allá de las especulaciones, defendió la continuación de la coalición de gobierno que dirige Angela Merkel, quien es la presidenta de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), y de la permanencia en ésta de FDP.
Seehofer aseguró que su partido, la CSU, no ataca a Philipp Rösler, presidente del FDP, como lo hacen algunos de sus propios correligionarios.
Otros temas en agenda serán, como es tradición, los de la familia: de Gerda Hasselfeldt precisamente se espera una propuesta concreta para flexibilizar los horarios de trabajos de las parejas jóvenes con hijos, según anunció el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung.