Según recoge la prensa, citando a fuentes familiares, Otto Beisheim se habría suicidado ante la desesperanza producida por la grave e incurable enfermedad que padecía. Su cuerpo fue hallado sin vida este lunes en su residencia de Baviera.
La fortuna de Beisheim estaba cifrada en más de 3.000 millones de euros y, según Forbes, ocupaba el puesto 344 entre los más ricos del mundo.
En la actualidad poseía cerca de un 10% de la compañía. Con 89 años de edad era viudo y no tenía hijos.
* Para más información: www.metrogroup.de