De la Redacción
Chihuahua, Chih.-Alejandro Hernández es un joven orgullosamente chihuahuense, estudió Mecatrónica en la UTCh y actualmente trabaja como Ingeniero de Diseño en Robótica en Baviera, Alemania, lugar que logró a base de esfuerzo, sacrifico y sobre todo una firme convicción de no renunciar a su sueño de superarse.
Realiza los diseños de robots y maquinaria para que sean vendidos a diferentes países, tales como Ucrania, Eslovenia, Francia, España y Países Árabes, donde posteriormente Alejandro va para enseñar a operar los robots y la maquinaria, así como su funcionamiento.
Huérfano de padre, Ezequiel Alejandro Atond Hernández se crió desde pequeño con sus abuelos doña María del Rosario y don Alejandro, quienes apoyaron a su hija María del Rosario a cuidar a sus nietos ya que ella tenía que trabajar para sacarlos adelante.
Los abuelos de Alejandro fueron como sus segundos padres para los tres hijos de María del Rosario, ya que a muy temprana edad quedaron sin su padre, pero esto no fue motivo para que los jóvenes se rindieran y dejaran a un lado sus sueños.
Desde muy pequeño Alejandro se integró al grupo de los Boy Scouts y hasta su último día que estuvo en Chihuahua, siempre se mostró como un joven destacado; estudió la preparatoria en el Conalep 25 donde siempre mantuvo calificaciones honoríficas. Como el no tuvo la oportunidad de entrar a colegios, aprendió inglés con el curso de Disney que su madre le regaló de chico.
Al terminar sus estudios de preparatoria, Alejandro decide ingresar al Tecnológico de Chihuahua a estudiar Ingeniería Industrial, pero su sueño era estudia Mecatrónica, por lo que al año abandonó el Tecnológico y decidió ingresar a la UTCh para acercarse un poco a su sueño, aunque fuese como técnico.
Su sueño siempre fue irse a Alemania a estudiar la Licenciatura en Mecatrónica, así que puso empeño en aprender alemán en una escuela de idiomas local. Mostrando habilidad para los idiomas, pronto dominó el alemán y empezó a buscar una oportunidad para irse al Viejo Continente.
En internet encontró la forma de concretar su sueño ya que sabía que si no daba ese gran paso a costa de lo que fuera, jamás lo lograría, por lo que encontró vía web una oferta de empleo como niñero en Baviera, Alemania.
Vendió su coche y empezó a trabajar en lo que fuera para juntar dinero; los fines de semana se empleaba como mesero y barman en clubes nocturnos, también pintando casas y con todo eso empezó a hacer ahorros; también le pidió apoyo a su mamá y a sus abuelos para que le completaran el pasaje y de esta forma aventurarse a cumplir su sueño: viajar a Alemania.
El talentoso joven de la tecnología no renunció a su idea de especializarse en la carrera de Mecatrónica, puesto que en el estado de Chihuahua no había muchas posibilidades y solamente logró el título como Técnico en Mecatrónica, pero él quería más y sabía que para lograrlo tenía que arriesgarlo todo, así que finalmente, a sus 22 años, emprendió un viaje dejando todas las respuestas al destino.
Al llegar a Baviera, Alemania, comenzó trabajando como niñero, por las tardes consiguió un empleo de barman, donde conoció a Carmen Kühlkopfgeb, con quien inició una relación y después se casó. Por un tiempo Alejandro dejó su sueño por la familia que está formando, así que juntos regresaron a México y contrajeron nupcias. Nació su primer hijo, Kevin, pero debido a la violencia que se estaba viviendo en el estado de Chihuahua los padres de su esposa no les permitieron quedarse, así que Alejandro regresó con su ahora familia a Alemania, a volver a retomar el sueño por el cual se había ido.
En Baviera, Alemania, es donde actualmente radica. Metió solicitudes a ocho empresas para una oportunidad de trabajo y para su sorpresa, las ocho empresas lo llamaron a trabajar.
Alejandro tenía la ventaja de saber tres idiomas: español, inglés y alemán, así que tuvo la oportunidad de escoger la que más le convenía económicamente. Se incorporó primeramente a una empresa donde diseñaban planos para celdas solares, era un excelente trabajo para él, pero su esposa se embarazó de su segundo hijo K Benjamín y el primer mes de nacimiento solamente estuvo dos días a lado de su esposa e hijos, ya que viajaba mucho por motivos de trabajo, por lo que decidió abandonar el empleo e ingresó a la empresa en la que actualmente labora, Deutronic Electronic.
Ezequiel Alejandro se desempeña como Ingeniero de Diseño, él realiza los diseños de robots y maquinaria para que los ingenieros mecánicos los construyan y posteriormente Alejandro va para enseñar a operar los robots y la maquinaria en cada industria maquiladora.
Su trabajo es de vital importancia y lo manejan como información confidencial, ya que sus diseños han sido comprados por empresas de clase mundial como Mercedes-Benz.
Actualmente es un hombre feliz, que ha logrado todas las metas que se ha propuesto, a sus 29 años de edad es muy querido en su empresa debido a su gran talento e inteligencia, por lo que en enero lo apoyarán con una beca total para que estudie su doctorado en Robótica.
Alejandro vive feliz con su esposa y sus tres hijos Kevin el mayor, K Benjamín y Juna, la menor, sin olvidarse de sus raíces, así como de quienes lo apoyaron en cristalizar su sueño: su madre y sus abuelos.
Él siempre tiene presente a México y recuerda con orgullo la universidad que lo vio crecer, así como a su estado, pero ahora con muchas metas más por alcanzar, dejando en alto la ciudad que lo vio crecer.