Según informaciones proporcionadas por CSU, Strepp pidió de manera formal al líder de esa formación, Horst Seehofer, que lo apartara del cargo, lo cual aceptó.
El líder del CSU describió la decisión del vocero como “inevitable, necesaria y justa”, frente al enorme revuelo que causó la noticia de su llamada al canal de televisión ZDF, el segundo del país, para impedir la transmisión de una noticia.
Los hechos ocurrieron el pasado domingo, cuando Strepp llamó a la dirección de informativos de la ZDF para tratar de evitar que informaran sobre el congreso de la delegación en Baviera del Partido Socialdemócrata (SPD), el principal opositor del CSU.
Desde hace décadas, los conservadores del CSU representan la fuerza política más arraigada en el rico y próspero estado sureño, donde el próximo año se celebrarán las elecciones locales, además de las federales de todo el país.
Según una reconstrucción de fuentes de la ZDF realizada por los medios alemanes, Strepp intentó primero informarse con dos SMS acerca de las intenciones del can
Según el director de ZDF, Thomas Bellut, y el jefe de redacción, Peter Frey, Strepp intentó influenciar la salida al aire de la nota acerca del congreso del partido rival, pero “la intención de su llamada fue inequívoca”, dijo Bellut.
Desde que la llamada fue filtrada a la prensa el martes anterior, la presión se hizo enorme y Strepp no pudo resistir ni 48 horas antes de dimitir.
La opinión pública reaccionó indignada frente a lo que se presenta como el segundo intento de un miembro del gobierno de ejercer presiones en la prensa, en un país que valora muchísimo su libertad de expresión.
El pasado mes de enero, el presidente de la República Federal, Christian Wulff, miembro de la CDU de la canciller Angela Merkel, llamó al director del diario sensacionalista Bild para impedir un informe acerca de sus amistades acaudaladas.
Wulff estaba involucrado en una trama de favores y dudosos préstamos de dinero cuando intentó presionar a la prensa, y también pagó sus errores con la dimisión.
Al tratarse del partido-hermano de la CDU de la canciller federal, podría tener consecuencias indirectas también para Merkel que apunta a una reelección en los comicios de 2013.
Después de la experiencia dramática de la dictadura nazi, donde se eliminó la libertad de expresión y se castigó hasta con la muerte la oposición, Alemania es particularmente sensible a la libertad de prensa.
Después del drama de la Segunda Guerra Mundial, la libertad de expresión y de prensa fue garantizada en la Ley Fundamental de este país, esto no ha impedido que se produzcan intentos de la clase política de influenciar a la prensa independiente.