Colonos de Villa Baviera lamentan condena en contra de sus “amigos”
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Publicado el Martes, 29 Enero 2013 01:47
Escrito por LaDiscusión.cl
Justicia sentenció a 20 colonos involucrados en casos de violación y complicidad. Amigos y condenados conversaron en exclusiva con LA DISCUSIÓN.
Con total normalidad, abrió ayer sus puertas al público el Casino Familiar Villa Baviera, ubicado en la comuna de Bulnes. Visitantes de distintos puntos del país llegaron para disfrutar del entorno y de los exclusivos platos que ofrece el recinto.
Sin embargo, detrás de las impecables instalaciones donde atienden al público, la realidad era muy distinta, pues los colonos a cargo del emblemático casino aún no se convencen de lo que les espera a sus amigos, con quienes aún mantienen contacto.
Esto, tras conocer el fallo de la Segunda Sala de la Corte Suprema que condenó a prisión a seis líderes de la ex Colonia Dignidad al considerarlos cómplices de los abusos a menores de edad cometidos por el fundador del enclave, Paul Schäfer.
El fallo fue aprobado de manera unánime por los ministros Milton Juica, Carlos Künsemüller, Hugo Dolmestch y Haroldo Brito, además del abogado integrante Jorge Lagos.
De acuerdo a los jueces, en cuatro delitos de violación fueron cómplices el chileno Dennys Alvear y los alemanes Gerd Seewald, Gerard Mücke, Gunter Schaffrick, Kurt Herbert Schnellenkamp Nelaimisckies y Harmut Hopp, éste último prófugo en Alemania desde 2011.
“Conozco a todos los nombrados por la justicia chilena, son mis amigos y por eso me afecta mucho la sentencia. A pesar de que esto es muy triste para nosotros, porque incluso hablé hace un par de días con algunos de ellos, tenemos que aceptarlo no más y tratar de dar vuelta la página. En ese sentido, las personas que visitan este lugar son muy respetuosas y no preguntan nada del tema, a la vez, mantienen su fidelidad con nosotros y entienden que esos son temas lamentables del pasado”, compartió con LA DISCUSIÓN, Helmut Baar, administrador del lugar, quien llegó a Chille desde Alemania en 1962.
Hoy, vive junto a su esposa y cuenta que en Bulnes hay a lo menos 10 colonos residiendo desde hace años y que todos quieren dejar atrás los temas del pasado, que aún les causan tristeza.
Lo mismo ocurre con Francis Escobar, descendiente de alemanes, quien trabaja desde hace años en el área de seguridad del recinto.
“Estoy muy triste, porque son personas que conozco, son muy cercanos y aunque la verdad no todos son tan buenos, hay otros que son muy amables, nada que decir, personas de buen corazón. De las cosas que ellos hicieron nadie estuvo de acuerdo y muchas veces debimos callar por miedo o por instrucción, pero qué vamos a hacer, ahora es distinto, hay que mirar hacia adelante y disfrutar de la libertad que tenemos y que antes claramente no existía”, cuenta Escobar, quien por primera vez accede a conversar con un medio peridístico.
“Mi hijo tenía 12 años, era un niño bueno, cariñoso, y fue a estudiar allá (Colonia Dignidad) y de ahí desapareció”, lo recuperé cuando él tenía 16 años, se lo llevaron al Sename y luego estuvo sólo dos años conmigo, porque desués murió. Fue terrible, porque yo mandé a mi hijo sano y me lo entregaron como máquina, como robot, hablaba con puros monosílabos y se paraba derechito, de frente y sin mirar a nadie. Él nunca contó nada, nunca habló en contra de nadie, no así mi sobrino que decía que ‘el viejo’ (Paul Schäfer) los llevaba a una pieza solos”.
Es el relato de Verónica Fuentes, madre de Ángel Rodrigo Salvo, uno de los tantos niños secuestrados por el régimen de Schäfer.
Dennys Alvear: “Yo sólo cumplía órdenes”
Uno de los declarados culpables por los delitos de cómplice de violación y de abuso sexual y condenado a 5 años fue Dennys Alvear, chileno que llegó a Colonia Dignidad a los 13 años y que fue catalogado como uno de los voceros de los alemanes.
“Como sea voy a acatar el fallo, siempre di la cara, pero comprenderá que a los 13 años, cuando llegué al hospital de ellos, yo sólo cumplía órdenes. Yo fui uno de los últimos enemigos de Paul Shäfer, porque estaba harto de que se ocultara y manejara la información. Lo que me desgarra el alma eso sí es mi familia, nos costó mucho estar juntos con mi esposa, a ella hasta le pegaron nos pudimos casar cuando Shäfer se fue y luego tuvimos 3 hijos que ahora tienen 5, 8 y 9 años, que van a quedar desamparados. Lo único que le pido a los amigos y vecinos de Parral es apoyo para mi familia”, relató entre sollozos.