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Wolfgang Sawallischrne
RADIO CLÁSICA
La noticia la confirmaba la Bayerische Staatsoper, la Ópera Estatal de Baviera. Wolfgang Sawallisch, el que fuera director de su orquesta durante 20 años, fallecía el pasado viernes, día 22 de febrero, a los 89 años de edad en su casa de Grassau, en el sur de Alemania.
El director artístico de la Bayerische Staatsoper, Nikolaus Bachler, ha declarado que “con su gran personalidad y su inconfundible arte, Sawallisch dejó durante décadas su impronta en la Bayerische Staatsoper y que hasta hoy su influencia se hace notar en los miembros de la orquesta y en el público”.
Por su parte, el Jefe de Gobierno de Baviera, Horst Seehofer, ha subrayado que el país “pierde a una gran personalidad, a un músico genial, a un director de orquesta de prestigio internacional y a un gran ciudadano de Baviera”. Según Seehofer, Sawallisch contribuyó de forma destacada a difundir por todo el mundo la buena reputación de Baviera como centro cultural de referencia.
Inicios
Wolfgang Sawallisch nació el 26 de agosto de 1923 en Múnich. En la Academia de Música de su ciudad natal estudió piano, teoría (con Hans Sachsse y Wolfgang Ruoff) y composición (con Josef Haas).
Comenzó su carrera en 1947 como director de la orquesta del Augsburger Stadttheater, el Teatro Municipal de Augsburgo (Alemania). Dos años más tarde, ganó en el Concurso Internacional de Ginebra, el primer premio de sonata con el violinista Gerhard Seitz. En 1951 fue alumno de Igor Markevitch en el Festival de Salzburgo y posteriormente su asistente entre 1952 y 1953.
Trayectoria
Debutó en la Filarmonía de Berlín en 1952 y trabajó como director de orquesta en Salzburgo (Austria) entre 1951 y 1953. Ocupó después, hasta 1958, el cargo de director musical en Aquisgrán (Alemania). Desempeñó seguidamente la misma función en Wiesbaden (1958-60) y Colonia (1960-63). En esta última ciudad, trabajó como profesor en la Musik Hochschule.
Los hermanos Wagner le reclamaron en Bayreuth en 1957 para que dirigiera Tristán e Isolda. Desde entonces, regresó con regularidad a aquel teatro hasta 1962.
De 1960 a 1970 fue primer director de la Orquesta Sinfónica de Viena y de 1961 a 1972 director musical de la Filarmónica de Hamburgo, lo que no le impidió aceptar, en 1963, la plaza de asesor musical de la Deutsche Oper de Berlín, donde dirigió varias óperas por temporada.
A principios de los años setenta, abandonó Viena y Hamburgo por Ginebra y Múnich. Tras ser director musical de la Orquesta de la Suiza francesa, en 1971 pasó a dirigir la Bayerische Staatsoper de Múnich y en 1982 fue nombrado director musical de la Opera del Estado de Baviera, título que conservó hasta 1992. De 1993 a 2003 Sawallisch fue director musical de la Orquesta de Filadelfia, una de las agrupaciones más prestigiosas de Estados Unidos.
Tras concluir su compromiso con la orquesta americana, el músico alemán volvió a aparecer como director invitado tanto en Filadelfia como en el Carnegie Hall. Sin embargo, sus problemas de salud le impidieron continuar con la dirección.
Además de todas las orquestas citadas, Sawallisch –durante su extensa carrera- se puso al frente de algunas de las agrupaciones más prestigiosas del mundo, como las filarmónicas de Londres y París, la de la Scala de Milán o la Academia Nacional Santa Cecilia de Roma.
Sawallisch dirigió en primera audición obras de Yun, Von Einem, Ferrero, Wimberger (Concierto para piano nº2, 1984), Bialas (Nueve bagatelas, 1985), Sutermeister (El Rey Berenguer, 1985) o Killmayer (Hönderlin-Lieder, 1986).
Piano y música de cámara
Además de su trabajo como director de orquesta, Sawallisch destacó como músico de cámara y excelente pianista acompañante. Actuó junto a algunos de los cantantes más importantes de lieder de su tiempo como Elisabeth Schwarzkopf, Dietrich Fischer-Dieskau o Margaret Prey. Entre sus registros discográficos como pianista acompañante destaca su versión de Viaje de invierno (Winterreise) de Franz Schubert o Liederkreis de Robert Schumann, además de otras canciones junto a Thomas Hampson.
Discografía
Sawallisch cuenta con una extensa discografía en la que destacan las integrales de las sinfonías de Schubert, Mendelssohn y Schumann, además de sus grabaciones en directo desde Bayreuth de Tannhäuser y El holandés errante. Pero sin lugar a dudas, ocupan un lugar privilegiado en su discografía sus versiones de obras de Richard Strauss.